Quiénes Somos

En octubre de 1998 comenzaban su andadura los Diálogos del Conocimiento, un novedoso espacio de tertulia y discusión que nacía como fruto de la colaboración entre el Programa de Arte Joven de la Comunidad de Madrid y la Librería Fuentetaja. Con él buscábamos reunirnos una vez al mes para dialogar sobre temas culturales de actualidad pertenecientes a ámbitos tan diversos como literatura, ciencia, artes plásticas, filosofía, historia, música, economía, religión o política. Para ello contaríamos en cada ocasión con la presencia de una o dos personas de relevancia en su campo, que nos expondrían sus opiniones y posteriormente establecerían una tertulia con el público asistente. La propuesta que estábamos lanzando Lola Ballesteros, Carlos Briones y Juan Torres consistía, por tanto, en construir mes a mes un foro abierto y participativo en el que el diálogo fuera la forma natural de profundizar en el conocimiento. Y, ante todo, pretendíamos que cada encuentro fuera una experiencia tan provechosa como divertida.

El nombre de este ciclo de tertulias fue sugerido por nuestro común amigo Miguel Losada, coordinador de actividades culturales del Ateneo de Madrid y conocido bibliófilo. Nos pareció una excelente idea. Diálogos del Conocimiento es el título del último libro que publicó Vicente Aleixandre, el centenario de cuyo nacimiento estábamos celebrando en 1998. Este poemario vio la luz en 1974, tres años antes de que le fuera concedido el Premio Nobel de Literatura, y en él se nos presenta el mundo como fuerza amorosa que tiende a la fusión de los hombres, los animales, las rocas o el viento, una fusión que sólo podrá lograrse con la muerte. La muerte y el amor, inseparables ya desde San Juan de la Cruz. Aunque para el poeta del 27 el misticismo es panteísta y la unión que busca habita en los cuerpos, no en las almas. Acerca de la elección del diálogo como método de reflexión sobre la realidad, resulta interesante recordar un fragmento de la entrevista concedida por el poeta a José Luis Cano en la revista Triunfo a raíz de la publicación de su libro: “La realidad es, por definición, inmensa y hasta inconmensurable. Y lo inconmensurable es… muchas cosas. La realidad resulta siempre excesiva. Es justamente lo que nos excede en muchos modos. Ante ella caben infinitas actitudes y maneras de reacción. Por eso este libro sólo podía escribirse en forma de diálogos. Cada personaje nos dice algo de la realidad: acaso opuesto a lo que otro afirma, pero no menos verdadero. La riqueza del mundo sólo puede decirse desde la multiplicidad”. El espíritu de nuestras tertulias coincide plenamente con estas palabras de Aleixandre.

Ese mismo título fue también el elegido por el filósofo de la ciencia austriaco Paul K. Feyerabend para una obra publicada en 1991. Three dialogues on knowledge es un estudio epistemológico basado en el modelo socrático, en el que una serie de interlocutores nos plantean una visión iconoclasta de diversos aspectos de la realidad y la cultura. En el epílogo de esta obra, el autor de Contra el método afirma: “La vida parece un concepto bastante claro mientras sea una rutina, es decir, mientras las personas permanezcan dóciles, lean textos de forma convencional y no se sientan seriamente increpadas. La claridad se desvanece, su mente se ve inundada de ideas, percepciones y sentimientos extraños en cuanto la rutina se rompe. Los historiadores, poetas y directores de cine describen este tipo de sucesos. Un ejemplo: Pirandello (…) Platón pensaba que el abismo entre las ideas y la vida podía salvarse mediante el diálogo: no un diálogo escrito, que para él no era más que un relato superficial de hechos pasados, sino un intercambio oral de verdad, entre personas de distinta procedencia. También yo opino que un diálogo revela mucho más que un ensayo. Proporciona argumentos. Demuestra el efecto de estos argumentos en terceros o en especialistas de otras escuelas, pone de manifiesto los cabos sueltos que un ensayo o un libro tratan de ocultar y, lo más importante de todo, demuestra que el carácter quimérico de nuestras creencias constituye la parte más sólida de nuestras vidas”.

Ese ha sido el hilo conductor de nuestros Diálogos del Conocimiento: la lectura crítica de la realidad, la confrontación dialéctica de argumentos contrapuestos, el intercambio de conocimiento, la interdisciplinaridad como sustento de la tercera cultura, la fecunda relación entre el diálogo y la vida. Desde 1998 se ha sucedido más de un centenar de tertulias, y en la actualidad los Diálogos gozan de una excelente salud. El Programa de Arte Joven de la Comunidad de Madrid mantuvo su vinculación con esta iniciativa hasta 2008, Amelia Gómez colaboró en su coordinación durante varios años, y a lo largo del tiempo han ido variando los espacios en los que hemos celebrado nuestros encuentros, siempre a las ocho y media de la tarde, siempre el último lunes de cada mes –excepto los de julio, agosto y diciembre–. Desde octubre de 2005 nos reunimos en el Café El Despertar, gracias a la colaboración y el entusiasmo de Juan Ruiz, nuestro tabernero favorito. Si os apetece dialogar con nosotros, allí os esperamos. Y también aquí, en la red.

Carlos Briones y Juan Torres

Coordinadores de los Diálogos del Conocimiento

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